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En cada uno de mis viajes a diferentes destinos del mundo siempre encuentro algo que me fascina, que me transporta al momento en que fueron creadas esas historias que la belleza de los monumentos cuentan y que yo, como visitante, he venido a revivir. Sin embargo, cuando visité Berlín definitivamente esta sensación se multiplicó por diez, puesto que sus calles, avenidas, edificios e incluso ruinas te transportan directamente a diferentes periodos de nuestra época, periodos que han marcado un antes y un después de la humanidad, en su estilo de vida, en el pasado siglo.

Decidí conocer Berlín puesto que considero que no podemos mirar al futuro sin conocer antes nuestro pasado, y viajar allí me pareció el lugar idóneo donde aprender, empaparme de toda una cultura y, sobre todo, ir dibujando una línea del tiempo en mi mente que me hiciera ver por dónde habíamos pasado y qué teníamos ahora.

Comencé mi viaje aprovechando el puente de la Almudena (festivo en Madrid)  aterrizando en un frío pero cálido país a la vez. Para conseguir llegar al hotel dimos una y mil vueltas entre las calles de Berlín, pasando por la famosa Alexanderplatz hasta llegar a Frankfurther Alle, una calle que había pertenecido a la RDA y que aún conservaba ese halo de ciudad comunista con pequeños comercios tradicionales y edificios de ladrillo y grandes ventanales.

Beatriz-Jimenez-viaje-BerlinDescubriendo Berlín

Una vez instalada, no dudé en que mi primera visita sería al monumento del holocausto inaugurado en 2001 donde se pueden ver cientos de estelas de hormigón en recuerdo de la angustia sufrida por los judíos en los campos de exterminio. Realmente una experiencia bastante dura y una sensación completa de ahogo.

fullsizerender-5 Monumento al holocausto judío

Después de esta visita de carácter más sentimental, me decidí a visitar lo que nadie debe perderse si va a Berlín, los restos del muro. Aún quedan grandes zonas erigidas donde se puede apreciar una galería al aire libre donde diferentes artistas de todas partes del mundo han decorado las partes en pie del muro.

No podía acabar la ruta de mi primer día en Berlín sin visitar la Isla de los Museos y la impresionante casa “okupa” de Tacheles, donde se reúnen decenas de artistas a vender sus obras y ambientar el edificio.

fullsizerender-1Vista general de la casa ‘okupa’ de Tacheles

fullsizerender-4Vista general de la casa ‘okupa’ de Tacheles

Beatriz-Jimenez-en-BerlinDisfrutando de Berlín

Berlín me pareció impresionante, una ciudad llena de contrastes y de cosas por aprender, pero sentí que mi visita no estaría completa hasta que me empapara a fondo de uno de los hechos históricos más importantes para Alemania y para el mundo, los restos del III Reich.

Descubrí una visita guiada a un campo de concentración cercano a Berlín, Sachsenhausen, y no dudé en visitarlo. Realmente recomiendo esta visita si uno es fuerte y se cree capaz de lo que allí va, no sólo a ver, sino a sentir, pero también advierto que no es apta para todas las sensibilidades. Allí pude ver cómo se trataba a los reclusos, las diferentes celdas y barracones, los pabellones de exterminio e incluso hornos y morgues, una visita que te encoge el corazón sí o sí.

Después de este breve recorrido por Berlín, sólo me queda animaros a visitarlo y a dejaros sorprender por todas las cosas que esta increíble ciudad te ofrece. Y dar las gracias a Ryanair  por traernos a este magnífico destino.

Wir sehen uns bald!

 

 

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